Entre el amor y el deber: El precio de una decisión
Soy Carmen, una madre que, desgarrada por la impotencia, puso a su hija entre la espada y la pared. Durante años vi cómo Marta, mi única hija, se consumía junto a un marido que no la valoraba. Al final, le di un ultimátum: o se divorciaba de él, o no recibiría más ayuda de nuestra familia.