Expulsada de mi propia vida: «No eres madre, eres una maldición» – Mi caída y lucha por mi hijo
Todo se derrumbó en una sola noche cuando mi marido, Luis, me echó de casa y me culpó por la enfermedad de nuestro hijo. Me quedé sin hogar, sin mi niño, sin apoyo de mi familia ni amigos. Pero no me rendí: luché por mi hijo y por mi dignidad, aunque todos me dieron la espalda.