Treinta años después: Cuando la familia se rompe y el silencio duele más que la traición
Una noche, mi marido, Tomás, me confesó que se iba con otra mujer. Pero el verdadero dolor llegó cuando mis hijos adultos, Sergio y Lucía, me culparon por la ruptura. Esta es la historia de cómo mi vida se desmoronó en una sola velada y de mi lucha por reconstruirme entre los escombros del pasado.