Cuando la familia te devora: El día que dije basta y aprendí a vivir
Siempre soñé con una casita en la sierra de Gredos junto a mi marido, Manuel. Pero mi familia nunca nos dejó en paz: mi madre, mi padre, mi hermana, todos exigían y nosotros siempre cedíamos. Hasta que un día, entre lágrimas y gritos, me atreví a decir que no, y todo cambió para siempre.