Nunca dejes entrar sola a una amiga en casa
Siempre escuché los consejos de mi madre, pero uno en particular me parecía anticuado: nunca dejes entrar sola a una amiga en casa. Cuando me convertí en madre y la soledad empezó a pesarme, busqué compañía y amistad, sin imaginar que aquel consejo volvería para perseguirme. Esta es la historia de cómo la confianza, la traición y los secretos familiares pueden cambiarlo todo.