Cinco años después: El sabor amargo del amor de una madre
Me llamo Lucía y hace cinco años, siendo estudiante en Salamanca, me convertí inesperadamente en madre de una niña, Alba. Creí que podía dejarla al cuidado de mis padres y retomar mi papel de madre más adelante, pero la vida me enseñó una lección dolorosa. Solo tras una tragedia comprendí el verdadero significado del amor maternal y el precio de mis decisiones.