Cuando dejé a mi hijo en Madrid por un trabajo en Barcelona: El precio de la supervivencia
Me llamo Carmen, tengo 56 años y vivo en Madrid. Hace dieciocho años, tomé la decisión más dolorosa de mi vida: dejar a mi hijo Pablo con mis padres y mudarme sola a Barcelona para trabajar como interna en una casa, convencida de que era la única forma de sacarnos adelante. Hoy, Pablo apenas me habla y yo me pregunto si realmente tuve otra opción.