La casa de los sueños que destrozó mi vida

Mis padres nos regalaron una casa como regalo de bodas, pero ese gesto, que parecía un sueño, se convirtió en el origen de mi pesadilla. La convivencia con mi marido, las expectativas familiares y mis propias inseguridades se mezclaron hasta llevarme a una depresión profunda. Ahora, seis meses después del divorcio, intento reconstruirme y entender cómo algo tan bonito pudo acabar tan mal.