Nunca más, me prometí. Pero la vida tenía otros planes
Tras mi divorcio, juré no volver a enamorarme ni confiar en nadie. Pero un encuentro inesperado en el parque con un hombre mayor, que supo escucharme sin juzgar, cambió mi vida y me obligó a enfrentar mis miedos y heridas del pasado. Ahora me pregunto si es posible volver a confiar y abrir el corazón después de tanto dolor.