Pensé que mi marido me engañaba. La verdad fue mucho peor.
Nunca olvidaré esa noche en la que el teléfono vibró sobre la encimera y mi mundo cambió para siempre. Creía que la infidelidad era lo peor que podía descubrir, pero lo que escuché me rompió el corazón de una manera que jamás imaginé. Ahora me pregunto si alguna vez podré volver a confiar en alguien.