Cuando el corazón no puede callar: El día que me llevé a mi hija y me fui
Soy Lucía y mi historia comienza la noche en que empaqué una maleta pequeña, cogí la mano de mi hija y crucé la puerta de casa sin mirar atrás. Durante años, luché por mantener una familia unida, pero el silencio y la indiferencia de mi marido me hicieron sentir invisible. Hoy, aún me pregunto si hice lo correcto al marcharme o si debí luchar un poco más.