Gritos entre paredes: «¡No puedo más con este caos! ¡Dijiste que yo llevaba esta casa!»
Me llamo Lucía y crecí en Madrid, en una familia donde las apariencias lo eran todo. Aunque desde fuera parecía tenerlo todo, dentro de mí luchaba cada día con la sensación de no ser suficiente. Una discusión con mi madre cambió para siempre el rumbo de mi vida y me obligó a enfrentarme a mis propios miedos y deseos.