Hoy eché a mi hijo y a su esposa de casa: ¿Soy una mala madre o por fin me elegí a mí misma?
Hoy, tras años de sacrificios y silencios, tomé la decisión más dura de mi vida: pedí a mi hijo Sergio y a su esposa Lucía que se marcharan de mi piso en Madrid. Me siento rota, pero también aliviada, porque ya no podía seguir siendo invisible en mi propia casa. ¿He hecho mal por pensar en mí por primera vez?