Una visita inesperada: cuando mi madre lo revolvió todo
Nunca olvidaré aquel viernes lluvioso en Madrid cuando mi madre apareció sin avisar en mi puerta. Nuestra relación siempre fue complicada, llena de silencios y reproches, y su llegada removió heridas que creía cerradas. Pero esa noche, entre lágrimas y verdades, descubrimos que el perdón puede abrir caminos donde solo había muros.