Una Habitación, Cuatro Almas y un Futuro Incierto
Vivo en un pequeño piso de Vallecas, compartiendo una sola habitación con mis tres nietos y esperando la llegada de un cuarto. Mi hijo, recién graduado, se vio obligado a asumir responsabilidades demasiado pronto, y yo, como abuela, cargo con el peso de toda la familia. Esta es la historia de cómo el amor y la desesperación pueden convivir en el mismo espacio reducido.