La esperanza de Carmen: Cuando la distancia une corazones
Me llamo Carmen y, tras quedarme sola en mi pueblo manchego, mi jardín se convirtió en mi refugio. Mi hija Lucía vive en Barcelona y la distancia entre nosotras parecía insalvable, hasta que una crisis familiar nos obligó a replantearnos lo que de verdad importa. Entre cartas, llamadas y silencios, descubrimos que el amor puede florecer incluso en la ausencia.