“Tráete a los niños, pero no te olvides la cartera”: Un verano de secretos en el jardín de mis padres
Me llamo Ana García y aquel verano en el jardín de mis padres partió mi familia en dos. Entre el desgaste de la vejez, las expectativas calladas y las heridas que nunca se cierran, descubrí que el amor familiar puede doler tanto como sanar. A veces me pregunto si alguna vez podremos mirarnos sin reproches.