La carta que nunca envié: recuerdos de la guerra y el exilio
Nunca olvidaré el olor a pólvora y el grito de mi hermano Pedro la mañana en que todo cambió. Mi vida, marcada por la guerra y la pérdida, se convirtió en un viaje de culpa, amor y búsqueda de redención. Hoy, al mirar atrás, me pregunto si alguna vez podré perdonarme por lo que hice y lo que no hice.