Cuando los sueños no caben en una garsonera: Mi vida entre el amor y la renuncia
Hace dos años me casé con un hombre divorciado, convencida de que juntos podríamos construir un futuro. Ahora, su hija adolescente quiere mudarse con nosotros a nuestra pequeña garsonera en Vallecas, y siento que mi vida se desmorona. Entre el peso de la convivencia, los celos y la falta de espacio, debo decidir si luchar por mi matrimonio o buscar mi propia felicidad.