El sepulcro desaparecido: Confesiones de una madre en Castilla
Me llamo Carmen y mi vida se quebró el día que perdí a mi hijo Álvaro. Años después, tras mucho sacrificio, mandé hacerle un sepulcro especial, pero una mañana descubrí que había desaparecido. Lo que descubrí después no solo me cambió a mí, sino que sacudió los cimientos de todo mi pueblo.