Fui la criada que crió a sus hijos: veinte años después, lucharon por llamarme “mamá”
Mi vida comenzó entre el dolor y la humillación, sirviendo en una casa donde solo era la criada. Pero el tiempo y el amor me convirtieron en algo más para esos niños a los que cuidé. Hoy me pregunto si la perseverancia y el cariño pueden cambiar el destino de una persona.