Un puñado de grosellas negras: historia de una familia rota y el precio del perdón
Mi vida se quebró una noche de verano, cuando la traición de mi marido salió a la luz en medio de una cena familiar. Durante años luché por reconstruirme y por recuperar la relación con mi hija Lucía, que me culpaba por la ruptura. Hoy, con un puñado de grosellas negras en la mano, me pregunto si es posible perdonar de verdad y volver a empezar.