Volví a casa y encontré una nota de despedida sobre la mesa: la historia de una tarde que cambió mi vida
Nunca olvidaré el frío que sentí al ver aquella nota junto a la taza de café. Mi marido, Tomás, había escrito unas líneas que sonaban a despedida, y mi mundo se detuvo en ese instante. Lo que sucedió después me obligó a enfrentarme a verdades que llevaba años evitando.