Cosechas lo que siembras: Un mes de arroz y silencios
Después de una discusión con mi marido, Tomás, sobre la economía del hogar, decidí demostrarle que no se puede vivir solo de arroz. Durante un mes, nuestra familia se enfrentó a tensiones, hambre y viejos resentimientos, mientras cada día se hacía más pesado. Al final, me pregunto si la lección valió la pena o si solo sembré más distancia entre nosotros.