Nada más que dormir y comer: La maternidad invisible
Mi nombre es Lucía y nunca imaginé que la llegada de mi hija pondría a prueba no solo mi cuerpo, sino también mi matrimonio. Entre pañales, noches en vela y el llanto de mi bebé, mi marido Sergio empezó a ver mi agotamiento como pereza. Esta es la historia de cómo una frase hiriente puede romper lo que parecía inquebrantable.