Eché a mi hijo y a su esposa de casa: solo entonces entendí cuántos años viví con culpa y cómo todos abusaron de ello
Nunca fui la madre perfecta, pero siempre intenté ser el apoyo de mi hijo. Cuando Pablo y su esposa se instalaron en mi piso “por un tiempo”, jamás imaginé cómo esa situación me cambiaría. Solo al poner límites comprendí cuánto tiempo permití que otros se aprovecharan de mi culpa.