Veinte años y una verdad: Nunca quise ser padre
Una mañana cualquiera, mi marido Tomás me confesó que nunca quiso tener hijos, que lo hizo solo por mí. Esa revelación sacudió los cimientos de mi vida y me obligó a replantearme todo lo que creía saber sobre nuestro matrimonio y nuestra familia. Entre el dolor, la rabia y la búsqueda de respuestas, tuve que enfrentarme a la realidad de una vida construida sobre silencios y medias verdades.