Vacaciones que nunca llegaron: cuando el crédito y la familia rompen los sueños
Nada más abrir la puerta de nuestro piso recién reformado, supe que algo iba mal: el olor a tabaco ajeno me golpeó como una bofetada. Mi sueño de unas vacaciones tranquilas y una familia unida se desmoronó en un instante. Esta es la historia de cómo las deudas, las obligaciones familiares y la falta de apoyo pueden romper incluso a los más fuertes.