Cincuenta y cinco metros y tres generaciones: el peso de las paredes
Me llamo Carmen y vivo con mi hijo, mi nuera y mi nieto en un piso diminuto de Madrid. Cada día la convivencia se hace más difícil, y la falta de espacio ahoga mis sueños y mi paciencia. Entre lágrimas y silencios, busco respuestas sobre el amor, la familia y la dignidad.