¿Por qué me creí sus mentiras?
Mi vida cambió para siempre la noche en que mi hijo gritó exigiendo que le firmara todo. Tras la traición de mi marido y la soledad que siguió, luché por proteger a mi hija y mi dignidad frente a la codicia de mi propio hijo. Ahora me pregunto si alguna vez podré confiar de nuevo en quienes más quiero.