¿He llegado a ser una extraña?
Me llamo Carmen y hoy, tras seis horas de tren, me encuentro frente a la puerta de mi hijo Daniel, preguntándome si aún tengo un lugar en su vida. La distancia entre nosotros ha crecido con los años, alimentada por silencios, malentendidos y el peso de la soledad. Esta es la historia de una madre que lucha por no perder la esperanza y por reconstruir un vínculo que parece haberse desvanecido.