¿Vecindad o amenaza? El inesperado regalo del otro lado de la calle
Mi vida cambió por completo cuando mi vecino, Tomás, empezó a regalarme flores y bombones. Mi marido, Álvaro, no pudo soportarlo y la tensión en casa se hizo insoportable. Ahora me pregunto: ¿dónde está el límite entre la amabilidad y la atención no deseada?