«¡Carmen, basta ya!» – Cuando la paciencia se agota y hay que poner límites en la familia
Nunca imaginé que llegaría el día en que tendría que decir: «Carmen, por favor, devuélveme las llaves de casa». Aguanté durante meses que mi suegra se metiera en todo, pero al final llegó el momento en que no pude más. Ahora me pregunto si realmente soy egoísta o simplemente, por fin, he aprendido a defenderme.