Me enamoré después de los sesenta y mi hija dice que le doy vergüenza
Nunca imaginé que a mis sesenta y tres años volvería a sentir mariposas en el estómago. Pero lo que más me duele no es la sorpresa de mi entorno, sino la reacción de mi propia hija, Lucía, que parece incapaz de entenderme. ¿Por qué el amor tiene fecha de caducidad para algunos?