«Cuando tuve que dejar a mi hija sola en Madrid para sobrevivir: ¿merece una madre el odio de su hija?»
Nunca olvidaré el día en que mi hija Lucía me gritó que la había abandonado. Yo, una madre sola en Madrid, luchando contra la pobreza y la soledad, tomé la decisión más dura de mi vida: irme a trabajar a Alemania para poder pagar el alquiler y darle un futuro. Hoy, ella no me perdona y yo me pregunto si alguna vez podré recuperar su amor.