El precio invisible de la entrega: la historia de Carmen y su hijo
Mi hijo fundó su propia empresa y yo fui su apoyo incondicional: contable, limpiadora, consejera y, sobre todo, madre. Pero cuando menos lo esperaba, me apartó de su vida profesional y personal, dejándome sola con mis dudas y heridas. Ahora, desde la soledad de mi piso en Madrid, me pregunto dónde está el límite entre el amor y la renuncia a uno mismo.