La noche en que mi casa dejó de ser mi refugio
Organicé una cena íntima para mis amigos más cercanos, pero la llegada inesperada de una persona cambió el ambiente por completo. Aquella noche descubrí lo frágil que puede ser la confianza y lo difícil que resulta poner límites incluso en tu propio hogar. Aprendí, entre lágrimas y reproches, a defender mi espacio y a priorizarme, aunque eso significara herir a alguien.