Entre el Olor a Guiso y el Llanto de un Recién Nacido: La Noche que Mi Hija Casi Dio a Luz en la Cocina
Esa noche, mientras el aroma del sofrito llenaba la casa, mi hija Carmen se doblaba de dolor, pero insistía en terminar la cena para su marido, Rubén. Yo, su madre, luchaba entre la rabia y el miedo, viendo cómo las prioridades de mi hija la ponían en peligro por complacer a un hombre que nunca la valoró. Aquella madrugada, entre gritos y lágrimas, comprendí que el amor propio a veces se pierde en la rutina y el miedo a estar sola.