Hoy eché a mi hijo y a su mujer de casa: ¿Soy una mala madre o por fin elegí mi paz?
Hoy, tras años de sacrificio y silencios, eché a mi hijo Sergio y a su esposa Lucía de mi piso en Madrid. La culpa me ahoga, pero también siento un extraño alivio: por primera vez en décadas, he pensado en mí. ¿He sido egoísta o simplemente humana al buscar mi propio bienestar?