Invisible en mi propia casa: La historia de Lucía Fernández
Me llamo Lucía Fernández y, a los 27 años, descubrí que era invisible en la casa que debía ser mi refugio. Cada día cocinaba y limpiaba para mis suegros, mientras mi marido apenas notaba el peso que llevaba sobre mis hombros. Esta es la historia de cómo dejé de ser solo una criada y encontré el valor para alzar la voz por mí y por mi hijo.