Mis padres me echaron de casa cuando quedé embarazada. Diez años después, llamaron a mi puerta suplicando ayuda.
Cuando tenía dieciocho años y quedé embarazada, mis padres me dieron la espalda y me echaron de casa. Una década después, aparecieron en mi puerta pidiéndome ayuda, enfrentándome a heridas que creía cerradas. Esta es la historia de cómo el pasado siempre vuelve y de las decisiones que marcan una vida.