Cuando el amor se mide en porcentajes: la historia de los García y el hogar dividido
Soy Ana García y jamás imaginé que mi matrimonio acabaría convertido en una hoja de Excel. Cuando mi marido, Luis, me exigió pagar el 30% de los gastos de casa, decidí dejar de hacer el 30% de las tareas domésticas. Lo que ocurrió después nos obligó a enfrentarnos a todo lo que nunca quisimos ver.