Cuando la familia se convierte en tu peor compañera de piso
Creí que vivir con mi prima Lucía sería la solución perfecta a mis problemas económicos y una oportunidad para fortalecer nuestra relación. Sin embargo, la convivencia sacó a la luz diferencias irreconciliables y tensiones familiares que jamás imaginé. Ahora me pregunto si el precio de la tranquilidad puede medirse en euros ahorrados.