Entre las paredes de mi casa: el día que mi suegra trajo a su pretendiente
Me llamo Lucía y nunca imaginé que mi vida tranquila en Madrid se vería sacudida por la llegada inesperada del pretendiente de mi suegra a nuestro piso compartido. La convivencia, ya tensa por la falta de espacio y las diferencias generacionales, explotó en una noche de secretos, reproches y decisiones difíciles. Ahora me pregunto si la familia puede sobrevivir a la invasión de la intimidad y los límites rotos.